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La palabra clave familiar y la regla de colgar y volver a llamar

Los cinco libretos de la lección anterior tienen un punto débil: todos necesitan que su familiar siga en la llamada y crea lo que oye. Esta lección le da dos herramientas para cortar eso. Solo requieren un acuerdo en familia y práctica.

La palabra clave familiar

Una palabra clave familiar es una palabra o frase que solo conocen los de la casa. Cuando alguien llama pidiendo ayuda urgente, su familiar pregunta: "¿Cuál es nuestra palabra?". Si la voz no la sabe, cuelga.

Sirve sobre todo contra el falso familiar, incluso si la voz suena idéntica a la del nieto. Un programa puede copiar una voz; no puede adivinar una palabra que nunca se escribió en ningún lado.

Cómo escogerla bien

La palabra tiene que ser fácil para su familiar y difícil para un extraño. Una combinación inventada funciona bien, por ejemplo una comida rara junto con un color, o dos objetos sin relación con ustedes. Evite todo lo que aparece en Facebook o WhatsApp: cumpleaños, nombres de nietos, el perro de las fotos. Acuérdenla en persona, no por mensaje, y que la sepan solo los familiares cercanos.

Una familia ficticia escogió "perico azul". No use esa; invente la suya.

La regla de colgar y volver a llamar

Esta regla sirve para las cinco estafas, incluso la del supuesto banco. Su familiar tiene que poder decirla de memoria:

  1. Colgar. Sin discutir y sin explicar nada. Basta con "gracias, yo llamo después".
  2. Buscar el número por su cuenta. El del hijo, en los contactos. El del banco, en el reverso de la tarjeta. Nunca el número que le dio la persona que llamó, porque ese número también es del estafador.
  3. Volver a llamar. Con ese número confirma si la historia es cierta.

Funciona porque el estafador vive de mantener la llamada abierta y de no dejar pensar. Al colgar se corta la prisa. Al marcar el número de siempre, su familiar habla con la persona verdadera.

Qué hacer si ya dio dinero o un código

Primero, calma, sin regaños. Después, en este orden: llamar al banco al número oficial para bloquear la tarjeta o la cuenta, guardar los mensajes y anotar el número que llamó, y poner la denuncia en el OIJ (Organismo de Investigación Judicial). Cuanto antes se avise al banco, mejor.

Que toda la familia lo sepa

Cuente el acuerdo a hijos y nietos. Si un nieto de verdad llama en apuros, entiende que le pidan la palabra o que le cuelguen para devolver la llamada.