Minutos 0 a 10: bloquear desde otro aparato
Lo primero no es llamar a nadie. Consiga otro aparato con internet: el de quien va a su lado, el de un familiar o una computadora. Desde ahí, en diez minutos, bloquea el teléfono robado y cambia la contraseña de su cuenta principal.
Si el ladrón sigue cerca, póngase a salvo primero. No lo persiga: ningún teléfono vale un golpe o una cuchillada.
Si su teléfono es un iPhone
El servicio de Apple se llama Encontrar. Desde cualquier navegador:
- Entre a
icloud.com/find. - Inicie sesión con su Cuenta de Apple (el correo y la contraseña del iPhone). Ahí no le pide el código de verificación, que le llegaría al teléfono robado.
- Elija su iPhone en la lista y toque Marcar como perdido.
El teléfono queda bloqueado y solo se abre con su código. Si el ladrón le vio el código, el bloqueo solo lo frena a medias, y por eso el paso siguiente no espera. Apple recomienda no poner su número en el mensaje de pantalla, porque el ladrón lo usaría para llamarle y engañarle.
Si su teléfono es Android
Google tiene dos caminos:
| Dirección | Qué hace | Qué le pide |
|---|---|---|
android.com/lock | Bloqueo remoto: bloquea la pantalla al instante | Solo el número del teléfono robado, y la pregunta de seguridad si la configuró |
android.com/find | Localizador: muestra el mapa, hace sonar el teléfono, lo marca como perdido o lo borra | La contraseña de Google y, si usa verificación en dos pasos, un código de respaldo |
El Bloqueo remoto sirve cuando no recuerda la contraseña de Google o no quiere escribirla en un aparato ajeno. Solo funciona si lo activó antes, y eso lo hace en el laboratorio.
Cambiar la contraseña de la cuenta principal
Ahora cambie la contraseña de la cuenta que manda sobre todo lo demás: la de Apple o la de Google. Si el ladrón vio su PIN, es la que intentará cambiar para quitarle el control. En un aparato prestado, cierre la sesión al terminar.
Ojo: puede pedirle un código que llega justo al teléfono robado. Para eso sirven otro aparato con la sesión abierta, un código de respaldo de Google o el segundo número de confianza de Apple, que deja listos en el laboratorio. Si no tiene ninguno, siga con el banco y retome la contraseña cuando tenga el duplicado de la SIM.
Borrar a distancia: todavía no
Borrar no se puede deshacer y, en Android, el teléfono deja de aparecer en el Localizador. Borre cuando ya bloqueó, avisó al banco y al operador y sabe que no lo va a recuperar.
En iPhone, aunque lo borre, el Bloqueo de activación lo deja amarrado a su Cuenta de Apple: nadie lo configura sin su contraseña. Eso sí, nunca lo quite de su lista de dispositivos de Encontrar, porque perdería esa protección.